7. Tratamiento de enfermedades y plagas

7.1Enfermedades

Las enfermedades en las plantas las pueden producir:

– Hongos (el 95% de los casos)

– Bacterias

– Virus

– Micoplasmas y viroides (poco estudiados)

Los hongos son vegetales que no tienen clorofila y por tanto son incapaces de elaborar azúcares. Tienen que parasitar a plantas vivas o materia orgánica muerta (por ejemplo, una hoja en el suelo). Se reproducen mediante esporas que disemina el viento, la lluvia, otros insectos, etc..

Las bacterias, al contrario que los hongos, atacan más a animales y al hombre que a las plantas. Los antibióticos, por razones económicas no pueden emplearse en la agricultura, por lo que sólo se pueden prevenir.

Los virus son parásitos obligados de muy pequeño tamaño. Hay bastantes virus vegetales, sobre todo en cultivos herbáceos.

Se transmiten mediante vectores (pulgones, nematodos e incluso hongos); algunos, muy pocos, por semilla y otros, poquísimos, mediante aperos, tijeras, etc. y en los que atacan a frutales, naranjos y otros árboles, la forma óptima de transmisión es por injerto. Destruye las plantas virosadas y trata sistémicamente a los vectores.

Tiposs:

1. Oidio o Cenizo en Frutales

El Oidio lo producen hongos como Uncinula spp., Erysiphe spp., Sphaerotheca spp., etc..

El Melocotonero es el más vulnerable. En Albaricoquero, Cerezo y Ciruelo es menos grave.

Su identificación es sencilla: se ve como un polvillo blanco o gris claro muy típico. Si la enfermedad progresa, las manchas se unen y las partes atacadas se secan y caen.

Es una borra algodonosa blanca o gris en hojas, brotes y frutos.

También los frutos se cubren de manchas blancas y redondeadas. Melocotones, Cerezas y Ciruelas así, dejan de ser comestibles.

Le favorece al Oidio primaveras muy húmedas (en torno al 70-80%) y temperaturas suaves. Desaparece en pleno verano, siempre que el termómetro pase de 35ºC, para resurgir en otoño.

Puede llegar a ser muy grave dependiendo de la zona. En fincas cercanas a un río la humedad es más alta y son más graves los ataques.

Control

Azufre y Dinocap son más preventivos. Mejor son tratamientos específicos antioidios sistémicos que penetran en la hoja (Fenarimol, Penconoazol, Nuarimol).

2. Roya del peral

Aparecen unos corpúsculos negros y algo prominentes sobre manchitas rojizas.

Ataca a hojas y, a veces, a frutos. Las hojas afectadas se secan y caen.

Exceso de humedad, temperatura suave y lluvias prolongadas son las condiciones ideales para la infección. Surge al inicio de la primavera y en otoños lluviosos.

Depende de la zona geográfica. Por ejemplo, en regiones calurosas no es grave porque son tardíos, en verano. Sólo en árboles muy pequeños hay que tener cuidado.

Control

Retira y quema restos de hojas y ramas infectadas el año anterior porque contienen esporas listas para repetir la infección.

No plantar peral en la proximidad de jardines con sabinas o enebros, desde donde llegan las esporas del hongo hasta el peral en primavera. Cuando no sea posible y tengan que convivir juntos, se tendrá que realizar un tratamiento a la caída de pétalos con Clortalonil, Folpet, Triforina o Ziram.

Las partes afectadas no se curan, pero con los tratamientos se protege la nueva brotación, flores y frutos.

3. Cribado o Perdigonada

Es frecuente en frutales de hueso: Cerezos, melocotoneros, nectarinas, ciruelos.

Ataca a hojas y también a pequeños frutos que caen.

El síntoma es manchas rojas o marrones en hojas que se desprenden y quedan agujeros redondos, como perdigonadas.

El Cribado se combate con pulverizaciones de Caldo bordelés aplicadas una antes de la floración, otra al cuajar los frutos y la tercera de 10 a 15 días después.

Su importancia depende del clima de la zona. En regiones donde es una enfermedad secundaria no se trata si afecta a hojas, pero en frutos habría que acudir a Dictiocarbamatos (Zineb, Maneb, Mancozeb), por ejemplo.

4. Lepra del melocotonero o Abolladura

Es un hongo presente en todas las plantaciones de melocotonero y nectarina.

Se identifica fácilmente porque los brotes salen con las hojas arrugadas y rojas en primavera, en forma de abultamientos o abolladuras.

Después de un mes y medio las hojas atacadas caen al suelo y el árbol se debilita y fructifica mal, pudiendo llegar a morir si no se combate la enfermedad.

Llega a ser muy grave en árboles pequeños.

En flores y frutos (deformaciones) pueden aparecer síntomas también.

Las esporas se mantienen en las yemas de una año para otro, infectando cuando se abren.

Control

Arranca las hojas afectadas.

Es una enfermedad clásica para prevenir. Se puede hacer:

– Un tratamiento polivalente en pleno invierno con Aceite de invierno solo o mezclado con un insecticida fosforado o con Aceite amarillo (Aceite de invierno + DNOC).

– Cuando se va a iniciar la brotación de las yemas de madera el 100% de agricultores da un tratamiento con dictiocarbamatos (TMTD, Ziram, Captan). Coincide con la eclosión del huevo de invierno del pulgón y es muy frecuente que aproveche para mezclar con un aficida.

– Para prevenir la infección (muy importante y típico), rocía con un fungicida de Cu entre mediados y finales de invierno, antes de la movida de las yemas, repitiendo la aplicación 15 días después. Durante la vegetación tendrás que recurrir a fungicidas que contengan Captan o Ziram.

5. Monilia o Momificado

Hongo muy abundante en almendro y cerezo. También afecta a otros frutales de hueso.

Necesita una herida para penetrar.

Daña flores, frutos pequeños y ramas, pero el síntomas más claro es la aparición de un micelio gris que provoca la desecación de la flor.

En fruto se aprecian anillos concéntricos que se va secando, arrugando y momificando. Los frutos quedan muy afectados. Posteriormente se van secando y momificando, sin caer del árbol.

En ramas puede aparecer un chancro (grieta o cráter).

En años favorables para el hongo, puede producir importantes daños.

Control

Estos hongos necesitan heridas para penetrar, por tanto, vigorizar la planta.

Elimina ramas atacadas y frutos momificados.

Se suelen realizar tratamientos polivalentes y preventivos.

Aceite de invierno en invierno.

Cobre antes que se abran las yemas para tapar heridas producidas por la poda y en el invierno (esto en zonas propensas).

El tratamiento más específico es con productos sistémicos para proteger la flor, en estado fenológico D,E. Materias activas: Carbendazima, Metil tiofanato, etc..

Si hubiera aparecido en floración algún síntomas de Monilia, la gente suele repetir un tratamiento en G (caída de pétalos) para intentar proteger el fruto pequeñito.

Los fungicidas que se pueden emplear cuando comienzan a observarse los primero síntomas son: Benomilo, Captafol, Captan, Folpet, Iprodiona, Triforina, Vinclozolina, Metiltiofanato, Ziram…

6. Fusicocum

Es un hongo que afecta a las yemas localizadamente.

Es abundante y grave, sobre todo en árboles jóvenes (muerte de ramas). Penetra por la herida que deja la hoja al caer.

No es fácil su control. Dictiocarbamatos (Zineb, Maned o Mancozeb) o Cobre a la caída de hoja y tratamiento de invierno con Aceite de invierno.

7. Mal del plomo

El Melocotonero y el Ciruelo son las más vulnerables.

La hoja queda color plateado-plomizo. La hoja se escrespa y marchita. La planta pierde vitalidad y, en casos graves, puede morir.

No se da tratamiento químico.

8. Roña o Moteado de manzanas y peras

Es la enfermedad más grave en frutales de pepita.

Los síntomas son parecidos en peral y manzano.

El hongo produce manchas circulares marrones que tiran a negro pulverulento y pueden unirse. También aparece en flor, y sobre todo, en frutos pequeños y se deforma en esa zona y se puede rajar.

Los daños más importantes son en fruto, donde forma costras negras, imposibilitanto comercializar los frutos atacados.

En nuestra zona ataca a nísperos.

El inóculo se conserva en el suelo o en chancros de la madera e infecta cuando la temperatura es de 18-23ºC y las hojas están mojadas de 12 a 18 horas.

Control

En invierno, antes del movimiento de yemas se usa Cobre, poco antes de entrar en vegetación y no en plena parada. En estado fenológico D y E, antes de la floración, son frecuentes las aplicaciones con productos de contacto Dictiocarbamatos o Captan.

Al apreciarse los primero síntomas de la enfermedad se pasa a productos penetrantes o bien con productos sistémicos clásicos tipo Benzimidazoles.

Durante el desarrollo vegetativo, si las condiciones ambientales son favorables al desarrollo del hongo, se deberá tratar con alguno de los siguientes productos:

– Penetrante: si se trata dentro de las 24 horas siguientes a una lluvia impiden la contaminación al imposibilitar la germinación de las esporas en la planta. Betertanol, Clortalonil o Ditianona.

– Sistémico: tiene acción curativa cuando se utilizan entre las 24 y 72 horas de producirse la lluvia: Benomilo, Carbendazima, Ciproconazol, Metil tiofanato y otros.

9. Moteado del níspero

Ataca a brotes, produciendo manchas, chancros que desecan al brote. El daño más importante es a fruto, donde aparecen manchas oscuras, adoptando un aspecto parecido al moteado de peras y manzanas.

Control

Al podar, suprimir frutos momificados y ramas afectadas, destruyéndolas por fuego.

En plan preventivo, pulverizar, al inicio de la floración, con un compuesto cúprico.

En plena floración (5% de pétalos caídos), realizar otro tratamiento con un producto sistémico o de acción penetrante tipo Benomilo, Carbendazima, Fenarimol, Metil tiofanato, Penconazol y algunos otros.

A partir de la floración y cuando la temperatura media supere 15ºC, siempre que llueva 10 litros/m2 o más, se deberá tratar.

Si el tratamiento se efectúa durante las 24 horas siguientes a la precipitación usar: azufre mojable (siempre que la temperatura diurna no llegue a 30ºC) o Captan, Folpet, Mancozeb, Maneb, Propineb, Zineb o Ziram.

Si la pulverización se realiza entre las 24 y 72 horas de la lluvia aplicar un producto sistémico o de acción penetrante de los recomendados en el tratamiento de floración.

10. Septoriosis del peral

Enfermedad muy común y vistosa, aunque no suele tener incidencia económica grave.

Manchas abundantes y pequeñas en hojas, grisáceas y redondeadas. En el centro tienen puntitos negros, que son los picnidios para multiplicarse. Las hojas atacadas caen prematuramente al suelo en otoño.

La enfermedad se observa sólo en las variedades de peral poco sensibles al “moteado” tales como Limonera, Conferencia, Decano del Comicio, etc. Se tratan con los fungicidas aconsejados para el Moteado; las demás variedades no es preciso tratar.

11. Fuego bacteriano o Chamuscado

Es una enfermedad producidad por la bacteria Erwinia amylovora.

Pueden padecerla frutales, peral, manzano, membrillero, además de otras Rosáceas como Espinos, Crataegus spp., Cotoneaster, Espino de fuego, Serbal y Sorbus spp..

En peral es muy espectacular el efecto del ataque, puesto que aparece como quemado por fuego, ennegrecido. En manzano y membrillero es igual, pero con menos incidencia.

El Fuego bacteriano ataca a las ramas jóvenes y a los brotes, los cuales aparecen como quemados y destacan durante el verano.

Después se forman chancros en las ramas, que produce una viscosidad bacteriana amarilla o blanca según el huesped. Los chancros en tronco y cuello de la raíz provocan la muerte de la planta completa.

Control

Buen cultivo para tener las plantas fuertes.

Que no se produzcan heridas. Por ahí entran las bacterias (poda, rotura de ramas, grietas por el frío, insectos, etc.). El Oxicloruro de cobre sirve para proteger las heridas de las infecciones.

Poda y destrucción de las partes enfermas.

Retira las plantas afectadas o poda hasta 60 centímetros más allá del área afectada.

Sumerge el serrucho en desinfectante antes de usarlo para otro árbol.

En Holanda y Estados Unidos se emplean bactericidas.

12. Bacteria Pseudomonas syringae

Bacteria muy polífaga, que ataca a frutales, hortalizas y ornamentales.

El síntoma es manchas y quemaduras sobre todos los órganos de la planta. Ejemplo: Grasa de la judía.

La madera enferma adquiere coloración oscura, observándose estrías de color marrón o anaranjado brillante que se extiende por encima y debajo de los chancros. En primavera se produce una exudación gomosa y el chancro se abre, produciéndose, al desarrollarse, el estrangulamiento de la rama o tronco.

Otras manifestaciones de la bacteria son los ataques a yemas que aparecen ennegrecidas como si se hubieran quemado. Las infecciones florales, graves en peral, cerezo y albaricoquero, además de destruir flores, se producen chancros en los brotes a partir de ese punto.

Pseudomonas syringae pv. persicae sobre melocotonero es el causante del “decaimiento bacteriano”, enfermedad que provoca la muerte de plantones en un año y de árboles adultos en 2 ó 3.

Tratamiento con kasugamicina al 0,05 %.

13. Podredumbre blanca de las raíces

Son hongos muy polífagos. Puede afectar todos los frutales, cítricos, olivo, vid, algarrobos y también árboles forestales (pinos, chopos, etc.) y ornamentales.

Las raíces se pudren y sobre su corteza se observa un micelio blancuzco que más tarde se vuelve parduzco y casi negro.

Acarrea la muerte del árbol y de todos los que se planten en su lugar.

La identificación es complicada, ya que los síntomas que producen (clorosis general, debilitamiento) se pueden confundir con otros problemas de raíces como vertido de detergentes, combustibles, aceites, productos fitosanitarios, daños por obras, compactación del suelo, sequía, escolítidos, nematodos, etc..

El hongo Armillaria mellea suele atacar a árboles débiles o decrépitos.

Se empieza a marchitar como si faltara agua y finalmente se secan del todo. Raíces y cuello podridos. En los pies muertos, donde la infección es muy antigua (varios años), aparecen durante el otoño setas del hongol.

Control

Cuando se ha comprobado la existencia de la enfermedad conviene arrancar los árboles afectados. Se transmite fácilmente a los contiguos a través de las raíces.

Lo mejor es prevenir:

Mantener los árboles fuertes y bien cuidados.

Favorecer el drenaje que evite los encharcamientos.

Regar poco en suelos arcillosos y compactos (especialmente con Césped, peligro).

Eliminar del suelo tocones, raíces y otros restos de los árboles muertos.

Dejar el suelo varios años sin plantar para que vayan muriendo. El terreno debe dejarse aireado todo lo posible y utilizar un producto desinfectante, aunque esto no es totalmente eficaz, ya que el hongo puede formar esclerocios resistentes varios años. Sacar todas las raíces posibles y no replantar porque morirían a los 2 ó 3 años.

14. Negrilla

Pulgones, Cochinillas y Moscas blancas excretan una sustancia azucarada sobre la que se asienta este hongo llamado comúnmente Negrilla o Mangla.

Se observa como un polvo negro seco en hojas y frutos. Deprecia los frutos y afecta al vigor de la planta.

Por ejemplo, en olivo, va junto a la Cochinilla del olivo (Saissetia oleae).

Normalmente no se trata directamente. Si se eliminan los insectos anteriores y no aparecerá.

Se podrían usar caldos cúpricos y más especifícamente, zineb, pero no se suelen usar.

15. Tumores o Agallas del cuello

El Tumor del cuello es una enfermedad provocada por la bacteria Agrobacterium tumefaciens.

La Agalla del cuello ataca a todos los frutales, vid, árboles ornamentales y forestales.

Ataca sobre toda a árboles muy jóvenes en vivero o en los primero años de plantación.

El síntomas son unas agallas o bultos en la zona del cuello (la parte que separa el tallo de las raíces) que impide la circulación de savia y por tanto, la planta muere a los 2-3 años.

Precisa una herida para entrar y es, por ejemplo, en vivero, al hacer los injertos donde se producen infecciones.

Control

– Lo único eficaz es prevenir.

– Elegir plantas sanas en vivero.

– Mantener los árboles sanos y fuertes.

– Que no se produzcan heridas por donde puedan entrar las bacterias (poda, rotura de ramas, grietas por el frío, por insectos, etc.).

– Destruir las plantas muy afectadas.

– El tratamiento con productos bactericidas es poco eficaz. Se recurre a él en casos especiales.

– En vivero, para protegerlos, se sumergen los plantones en el K-84, una cepa de Agrobacterium que lo combate (lucha biológica).

16. Virosis de frutales

Todas las plantas ornamentales pueden sufrir infecciones de virus.

Síntomas de virosis

Los síntomas de virosis son muy diversos y difíciles de diagnosticar, ya que se confunden con otras patologías y trastornos como desórdenes nutricionales, daños por insectos, bacterias y hongos. La determinación precisa es de laboratorio.

Control

– Las virosis en vegetales no se pueden curar, por tanto, sólo se puede prevenir.

– Compra plantas libres de virus. Por ejemplo, en cítricos es necesario que lleven una etiqueta identificativa de que es planta producida libre de virus.

– Limpia y desinfecta después de podar las herramientas de corte.

– Controla insectos vectores mediante tratamientos. Pulgones, Mosca blanca y Trips suelen ser los principales transmisores de los virus de una planta a otra.

– No cojas esquejes o injertos de plantas enfermas porque presentarán la enfermedad.

– Elimina las plantas enfermas y sospechosas incinerándolas.

En frutales se han detectado un gran número de virosis y cada día aumentan más.

– Virosis que alteran el desarrollo del árbol: Proliferaciones del manzano, colapso del peral, enanismo del membrillero y del cerezo, enrollado clorótico del melocotonero.

– Virosis con mosaicos en hojas. Acaba en defoliaciones más o menos importantes.

– Virosis que afectan a los frutos: Asperezas epidérmicas y manchas anulares de las manzanas.

17. Virus de la Sarka o de la Sharka

En el Levante español existe este virus en variedades de ciruelo y albaricoquero. No abunda en otras zonas. Requiere diagnóstico de laboratorio.

Los frutos que se mantienen en el árbol, que son los menos, tienen depresiones irregulares.

7.1Plagas

Los árboles frutales de nuestro jardín determinan su belleza. La atmósfera puede llegar a crear sus colores y aromas, y al estar expuestas a las inclemencias del tiempo, plagas, enfermedades, y la contaminación, son más vulnerables a infecciones que las vuelven débiles e incluso provocan su muerte, por tal motivo tenemos que tratar de mantenerlas y conservarlas lo más sanas posibles.

 

Los árboles frutales en especial los cítricos, aunque parezcan más resistentes, también son vulnerables a infecciones que los vuelven débiles. Por eso hay que mantenerlos sanos y cuidarlos conociendo sus problemas más comunes.

 

1.Cochinillas

Hay muchas especies de lo que se conoce comúnmente como Cochinillas. Todas ellas se caracterizan por tener una especie de escudo protector de colores y consistencias variadas.

Se fijan en hojas, ramas y frutos, alimentándose al clavar su pico chupador de savia del vegetal, provocando hojas descoloridas, amarillentas y su posterior caída.

Parte de la savia que toman la excretan como líquido azucarado brillante (melaza) sobre el que se asienta el hongo Negrilla.

2. Pulgones

Los pulgones o Áfidos clavan su pico chupador y absorben savia, deformando hojas y brotes, que se enrollan. Aparece también el hongo Negrilla, de color negro, sobre la melaza que excretan los pulgones, y hormigas que cuidan a éstos.

                3. Mosca blanca

En frutales ataca mucho a cítricos: naranjo, mandario, limonero, pomelo…

Son pequeñas moscas de color blanco que se asientan principalmente en el envés de las hojas. Si se agitan salen volando.

Producen daños al picar las hojas. Éstas se decoloran y adquieren un aspecto amarillento. Si el ataque es intenso se abarquillan y pueden incluso caer de forma prematura. Así mismo, se recubren de melaza excretada por las Moscas blancas y ésta, de Negrilla, igual que sucede con Cochinillas y Pulgones.

4. Trips

Estos pequeños insectos miden unos milímetros.

Pican las hojas, provocando un color plateado o decoloraciones que luego se secan y caen.

No suelen ser importante en árboles, pero a veces es necesario tratar.

5. Araña roja

Son unas arañitas (ácaros) de color rojo que apenas se ven a simple vista. Se asientan sobre todo en el envés; si se mira muy de cerca o con lupa, se ven.

En el envés, finísimas telarañas con pequeños ácaros de color rojo.

Aparecen cuando el ambiente es seco y cálido, por lo que se debe vigilar sobre todo en verano. En ambiente húmedo no se desarrolla, por lo que es muy bueno pulverizar con agua sola.

La Araña roja provoca un aspecto amarillento y puntitos amarillos o pardos; luego se abarquillan, se desecan y caen. A veces se aprecian finas telarañas. Plaga típica de verano por calor y sequedad.

Es el ácaro más polífago (herbáceas, árboles, ornamentales). Ataca a cítricos, frutales y vides.

El daño más corriente son las punteaduras decoloradas y mates (Trips no son mate).

En naranjo y vid da manchas y detrás está la población.

En limonero produce lo que se llama “bigote” en frutos.

6. Nematodos

Los Nematodos son unos gusanitos microscópicos de unos 0,2 milímetros que se introducen en las raíces para alimentarse de ellas. Cuando su número es elevado pueden llegar a matar a la planta.

No es fácil saber si una planta está siendo atacada por Nematodos, porque los síntomas son idénticos al exceso de agua, sequía, falta de nutrientes, etc., es decir, hojas color verde pálido o amarillo, menor crecimiento y marchitamiento.

Cuando se trata del género Meloydogine (el más frecuente), si se extraen las raíces del suelo, se observan unos bultos o nódulos típicos.

La prevención consiste en la desinfección de los suelos y substratos. Si el ataque es en maceta, poco se puede hacer: arrancar las plantas afectadas y quémalo todo, incluido el substrato. Si la infección está en el suelo del jardín, hay nematicidas, pero el control es difícil.

7. Caracoles

También ocasionan daños en árboles frutales, sobre todo en plantaciones de 3 ó 4 años. Hojas, yemas y brotes, pudiendo matar a árboles jóvenes. En árboles adultos, daña los frutos para exportación y daña la vegetación.

Además del tratamiento clásico a base de Metaldehido y Mesurol en gránulos o cebos, se pueden colocar láminas de cobre en los troncos de los árboles para que no suban.

8. Roedores

– Ratones de campo

Salen por la noche a buscar alimento: semillas, hortalizas, bayas, raíces, yemas y ramas tiernas, insectos, … Además roen la corteza de los árboles. Control: cebos, ratoneras.

Los métodos más efectivos son los cebos anticoagulantes y las trampas pegajosas. Menos eficaces son los sistemas de ultrasonido y las trampas clásicas, ya que los ratones suelen adaptarse a los primeros y evadir las segundas.

Los cebos anticoagulantes matan por ingestión, varios días después de su consumo con el fin de que no logren establecer la conexión cebo = muerte. Además, les impide “avisarse” unos a otros del peligro, ya que está comprobado que orinan sobre venenos instantáneos, previniendo a sus compañeros.

– Topillos

Viven bajo tierra, donde excavan galerías. Causan graves daños en plantaciones de patatas y remolachas, y en algunos frutales como los naranjos. Control: ahuyentadores que emiten ondas ultrasónicas o vibraciones.

-Conejos

Mordisquea las partes aereas de muchas especies y los troncos de árboles y arbustos, provocando daños. Rodear las plantaciones con borduras, mallas metálicas, etc.

– Liebres

Se alimentan de líquenes, brezos y corteza de árboles.

– Conejos y liebres roen la corteza de árboles jóvenes y comen plantas en desarrollo bajo. Pueden dañar cereales, leguminosas, vid, etc. Para controlarlos, evita que entren en el jardín colocando mallas de alambre enterrada hasta al menos 30 cm. de profundidad. O coloque un vallado alrededor de plantas individuales. Protector en plantaciones de olivos. Hay collares guardaárboles.

9. Pájaros

Herrerillos y pinzones dañan los brotes de frutos (yemas de flor). Es un daño que puede ser importante.

Estorninos comen frutos y uvas.

Marcas de picoteo en frutos de árbol maduras que se pueden pudrir.

10. Avispas

Con esta denominación se conocen gran número de especies, tanto solitarias como gregarias.

Se alimentan de insectos y arañas, pero en muchos casos llegan a dañar los frutos al ir en busca de sustancias azucaradas, por ejemplo, uvas, peras, ciruelas, manzanas e higos.

Al género Megachile pertenecen unas abejas dañinas a los vegetales, ya que construyen sus nidos con trozos de hojas que cortan, sobre todo de plantas pertenecientes a las familias de las Rosáceas.

Son agresivas para defenderse o para defender al panal.

Si la avispa pica al hombre o a un animal no muere por ello (como la abeja), ya que tiene el estilete liso, por lo que puede picar varias veces seguidas. Su picadura es más dolorosa que la de la abeja y puede llegar a causar la muerte a personas sensibles.

11. Mosca de la fruta o Ceratitis

s una plaga muy extendida en España, sobre todo en la zona sur y regiones mediterráneas. También habita en Canarias.

Ataca a melocotones, albaricoques, peras, manzanas, higos, caquis, ciruelas, naranjas y, a veces, a las uvas. Empieza con las más tempranas y termina con las más tardías del año (naranjas).

La fruta más blanda es la más afectada (melocotón, albaricoque, higo, etc.). En naranja el daño es exterior, de aspecto, pero madura antes.

Mide unos 4-5 milímetros. Es algo más pequeña que una mosca común. De colores vistosos. La larva mide 7-8 milímetros, blanca y sin patas.

Tienen muchas generaciones en el año, normalmente, 6. El número de generaciones al año depende de la climatología de la zona y de la mayor o menor abundancia de huéspedes. El máximo contabilizado ha sido de 7 generaciones anuales.

Invernan en forma de pupa (barrilitos marrones) enterradas en el suelo. Los adultos aparecen al principio de la primavera.

La hembra pica en la fruta y pone 6 ó 7 huevos. Alrededor de esta picada se produce una decoloración. En frutos aparecen manchas amarillas de 3 ó 4 milímetros. Tiende a caerse.

Las larvas se alimentan de la pulpa, originando su descomposición y generalmente la caída del fruto.

Llegados a su máximo desarrollo se dejan caer al suelo, se transforman en pupas, de las que saldrán los adultos.

12. Ácaro rojo de los frutales

Ataca a toda clase de frutales y vid.

Al contrario que el anterior, esta es plaga de verano, puesto que le favorece el calor y la sequedad.

Se localizan en el envés y produce decoloraciones. Además la hoja toma color plomizo. Un ataque muy intenso produce defoliación.

13. Orugas de mariposas en frutales

– Oruga peluda o de zurrón

Es una oruga negruzca con pelos urticantes y que mide hasta 3 centímetros. Pasa el invierno protegida en nidos (zurrones) que forman ellas con hojas secas, unidas y recubiertas con hilos sedosos en manzanos, cerezos y otros frutales.

Cuando llega primavera, salen de sus nidos y devoran yemas, hojas de las que dejan la epidermis y los nervios.

-Oruga de librea

Muy frecuente en almendros, perales, manzanos y otros frutales.

Los adultos son mariposas de 3 ó 4 centímetros con las alas extendidas. Aparecen al principio del verano y sólo vuelan durante las horas crepusculares (por el día están inactivas). Las orugas nacen en primavera, durante el día se refugian en los nidos hechos por la colonia en las hojas y ramitas envueltas por hilos sedosos, saliendo durante la noche para devorar hojas y brotes.

-Lagarta peluda o Lagarta de la encina o Lagarta de los encinares

Orugas de color negro, de cabeza amarilla.

Provoca intensas defoliaciones en Encina, Robles, Pinus radiata, Pseudotsuga.

La lagarta es un insecto propiamente forestal, pero también ataca a los árboles frutales, devorando hojas, excepto las de la higuera.

Las orugas miden de 6 a 7 centímetros, son muy peludas, la cabeza marrón y el cuerpo gris ligeramente violáceo. Aparecen en abril o primeros de mayo y empiezan a roer las hojas, llegando a defoliar el árbol. Crisalidan las orugas en junio por medio de hilos en las rugosidades de la corteza o uniendo hojas. En unos días salen los adultos.

14. Perforadores de troncos y ramas

– Las larvas comen la madera de troncos y ramas. Labran galerías y pueden matar al árbol.

– Suelen atacar a ejemplares débiles, con falta de nutrientes.

– En el exterior de la corteza aparece serrín de las perforaciones y excrementos.

– Se ven ramas secas sin motivo aparente.

– Atacan a muchos árboles: peral, ciruelo, algarrobo, avellano, vid, chopos, olmos, etc..

15. Oruga o Polilla oriental del melocotonero, Gusano del durazno

Cidia y Anarsia son los nombres que se dan a las Polillas del Melocotonero.

Pequeñas mariposas o polillas que causa graves daños en brotaciones y frutos y que, además de la melocotonero, puede atacar al membrillero, almendro e, incluso, al manzano, ciruelo y cerezo.

La Cidia ataca primero a los brotes de las puntas, los más tiernos, que se marchitan. Luego se dirigen hacia los frutos, en los que excava unas largas galerías que provocan el exudado de goma y la caída del fruto.

La Anarsia, en cambio, ataca directamente a los frutos jóvenes, estropeándolos por completo con sus galerías y haciéndolo no apto para el consumo.

La oruga de Anarsia destruye los brotes de melocotonero en crecimiento, por lo que es peligrosa en viveros, plantaciones jóvenes y árboles reinjertados.

16. Gusano cabezudo

Ataca fundamentalmente a frutales de hueso: melocotonero, albaricoquero, ciruelo, cerezo. También a manzano y peral. No se da en olivo ni higueras ni cítricos.

Escarabajo negro de 2,5 centímetros.

La larva mide 5 centímetros y tiene una cabeza muy llamativa.

Las larvas labran galerías debajo de la corteza del cuello de los árboles, cortando los vasos por donde circula la savia. El árbol se va secando por sectores. Cuando termina de darle la vuelta al cuello, seca totalmente al árbol.

Los adultos aparecen en el mes de mayo, hasta junio y julio (Hemisferio Norte); hacen la puesta durante el verano, en la base del tronco y en el cuello o en la tierra de alrededor. Las larvas excavan galerías. El insecto permanece en estado de larva durante 2 años.

Los años que llueve mucho limita a esta plaga, ya que se ahogan bastantes larvas.

Parece cebarse prioritariamente en árboles que no se riegan sistemáticamente.

17. Mosca de las cerezas

Es un díptero que pone el huevo en la cereza y allí vive la larva.

En plantas aisladas los daños no suelen ser graves, pero en plantaciones hay que estar atentos para prevenir su ataque que puede ser devastador.

La lucha es igual que la Mosca de la fruta (Ceratitis capitata).

18. Carpocapsa

Nombres comunes: Polilla de las manzanas, Gusano del manzano, Gusano de peras y manzanas.

Ataca a muchos frutales (membrilleros, melocotoneros, ciruelo y albaricoqueros). Pero los daños más graves se dan en manzanos y perales, en donde es la plaga más grave que padecen los frutales de pepita en España.

Oruguitas de 1,5 a 2 cm de color rosa carnoso con la cabeza pardo oscura que se desarrollan en el interior del fruto en el que excavan una galería desde la superficie hacia el centro. En la piel, orificios rodeados de manchas circulares.

El adulto vuela de noche y es muy conocido por el agricultor.

Es cuando decimos que esta manzana tiene gusano.

19. Falsos gusanos de las ciruelas y las peras

Son 2 especies de himenópteros cuyas larvas, de pequeño tamaño, atacan a ciruelas y peras todavía pequeñas.

Ponen huevos en el cáliz de las flores y las larvas penetran en el frutito recién cuajado, originando la caída de las ciruelitas o peritas.

Se puede combatir con Fention, Fosalone, Formotion o Metidation.

20. Gorgojo del manzano

Larvas de coleóptero curculiónido que ataca a flores del manzano. Las larvas roen las flores, quedando secos los capullos.

Los adultos salen en primavera y se pueden tratar éstos con Malation, etc., antes de la puesta.

21. Arañuelo del manzano

Pequeñas orugas de mariposa que ataca a manzanos y ciruelos. Son amarillentas con 2 líneas de puntos negros. Devoran hojas.

Lucha: Aceite amarillo y, cuando no sea posible, realizar un tratamiento después de la flor a base de Bacillus thuringiensis o Malation, Triclorfon, Carbaril, Diazinon, Fenitrotion, Fention y todos los citados para orugas defoliadoras.

22. Sila o Mieleta del peral

La Psila del peral es un pequeño insecto homóptero de 3 milímetros, de color oscuro. Las larvas son aplanadas, de color amarillo, con manchas oscuras.

Son pequeños insectos tipo pulgón de 2-3 milímetros que con sus picaduras producen caídas de hojitas, flores y frutitos. Están sobre todo en los brotes.

Ocasionan 2 tipos de daños:

Directos: las picaduras de este insecto, especialmente las larvas, debilitan al árbol. Tallos y hojas.

Indirectos: las larvas segregan un líquido azucarado (melaza) sobre el que se instalan hongos (negrilla o fumagina) que bloquean la función clorofílica, ennegrecimiendo los órganos del árbol. La melaza también puede producir quemaduras en hojas en tiempo seco y caluroso y afectar a los frutos en caso de ataques intensos, lo que dificulta su recolección y repercute en la calidad de la cosecha.

Cuando el ataque es intenso ocasiona la caída de las hojas en verano.


6. Abonado

Los árboles frutales son grandes consumidores de elementos nutritivos. Necesitan mucho alimento para producir cosechas abundantes. Por tanto, el abono anual es esencial.

6.1 Abonado de fondo: en el momento de la plantación.

6.2 Abonado de mantenimiento: todos los años. Permitirá al árbol formar frutos y crecer vegetativamente, además de formar reservas.

El abonado se puede hacer:

Aportando e incorporando ligeramente al suelo un abono orgánico, por ejemplo, estiércol o compost. Se suele hacer en invierno.

Aportando fertilizantes minerales en gránulos, que contendrán Nitrógeno, Fósforo, Potasio y otros elementos. Se suele suministrar la dosis anual en 2 ó 3 veces en el año.

Mediante fertirrigación, es decir, los elementos fertilizantes disueltos en el agua de riego por goteo. Se precisan equipos adecuados, como un tanque de fertilizantes.

Si se detectan carencias nutricionales, por ejemplo, de Hierro, se puede corregir pulverizando sobre el follaje con un abono líquido especial de Hierro y aportando en el suelo Sulfato de hierro.

Estas son las formas principales de suministrar los abonos en frutales. Cantidades y frecuencias puedes verlas en las fichas de cada especie.

Cálculo de la fertilización

Supongamos que un cultivo necesita 200 kilos de Nitrógeno por hectárea y empleas Nitrato amónico como fertilizante. ¿Qué cantidad de nitrato amónico hay que aportar?

Este abono contiene un 33% de Nitrógeno (lo pone en el saco) y un 77% de otras materias que no son nitrógeno; es decir, 33 kilos de Nitrógeno por cada 100 kilos de nitrato amónico. Por tanto, haciendo una regla de tres, habrá que aportar 600 kilo por hectárea.

En tiendas especilizadas puedes adquirir fertilizantes complejos que contengan a la vez los tres, N, P y K (N-P-K), o sólo dos de ellos: N-P, N-K o P-K.

Un fertilizante complejo 10-20-20 contiene por cada 100 kilos de abono, 10 kilos de Nitrógeno (N), 20 de Fósforo (P2O5) y 20 de Potasio (K20).

 

Consejos sobre fertilización

No alimentes en exceso, en especial con Nitrógeno, porque podría producir follaje “quemado” y desarrollos blandos y propensos a enfermedades.

Aplica los fertilizantes en el área de sombreo, no sólo junto al tronco, sino esparciendo por toda la zona.

En los primero años, al inicio de cada primavera, habrá que aportar abonos ricos en Nitrógeno. El Fósforo y el Potasio son muy importantes para flores y frutos.

El estiercol debe estar bien curado, maduro. Si está fresco puede “quemar” a las raíces.

En ciertos suelos pueden darse carencias de alguno de los nutrientes que necesitan las plantas para vivir:

Nitrógeno (N), Fósforo (P), Potasio (K), Calcio (Ca), Magnesio (Mg) y Azufre (S), Hierro (Fe), Manganeso (Mn), Zinc (Zn), Cobre (Cu), Molibdeno (Mo), Boro (B) y Cloro (Cl).

Recolección y poda

Estos dos apartados van íntimamente unidos, ya que dependiendo de cómo realicemos la poda, asís será la producción y por tanto su recolección.

3.1Recolección

Consiste en la recogida del fruto

Cereza

Se recolectan con el rabillo para reducir el riesgo de pudrición de la fruta por hongos.

Las cerezas son recogidas lo más maduras posible, porque el azúcar no aumenta después de la recolección.

Limón

Los limones cosechados en el estado verde se conservarán más tiempo que aquellos cosechados completamente amarillos.

La recolección es manual y debe realizarse con alicates, evitando el tirón.

Se debe efectuar en ausencia de rocío o niebla.

Manzana

– Las manzanas y peras de verano se recogen cuando están maduras; si son de otoño, se deben coger unos 10 días antes de madurar.

– El cambio de color de fondo puede ser el indicador más recomendable.

– Si sostienes con la mano una manzana o pera y lo giras y se suelta fácilmente está maduro; si no, deja 1, 2 ó más días.

– Manzanas y peras pueden almacenarse varias semanas, incluso meses en condiciones apropiadas.

– Una forma de almacenaje es en bandejas de tablillas y cajas para que el aire circule. Envuelve manzanas o peras en papel y ponlas en una bandeja de madera o en una caja baja de cartón.

Pera

Las peras presentan mejor calidad cuando se cosechan en una estado ligeramente verde.

Resulta difícil seleccionar el momento apropiado para la cosecha de peras.

Las peras de otoño deben recogerse inmaduras, apenas hayan alcanzado su máximo volumen. Las peras de invierno se recogen cuando empieza a caer la hoja, ya que si se recolectan demasiado pronto se marchita la corteza y la pulpa.

Naranja

Para recolectarlas el color amarillo-naranja debe tenerlo en al menos el 25% de la superficie del fruto.

La recolección es manual y debe realizarse con alicates, evitando el tirón.

Higo

Algunas higueras cultivadas producen dos cosechas de higos, una de brevas en primavera, de mayor tamaño, y otra de higos en otoño.

Castaña

La madurez de los frutos, junto con la dehiscencia de las cúpulas, ocurre entre septiembre y noviembre.

Níspero

La recolección se realiza próxima a la madurez para lograr buen sabor, es decir, no pueden estar verdes, ni pasados de maduros.

Aceituna

La recogida de este fruto dependerá para el ultimo fin que se quiera el fruto, bien sea para aceite o por las aceitunas. Se suele recoger entorno a octubre.

Melocotón

La fecha de recolección se determina por cambios en el color de fondo de la piel, de verde a amarillo. Se utiliza un guía de colores para determinar la madurez de cada cultivar.

La fruta de menor tamaño que ha crecido en la parte externa de la copa se conserva más tiempo que fruta de mayor tamaño que ha crecido en una posición interna.

Membrillo

El consumo en fresco del fruto no es común debido a su sabor áspero. Los usos del membrillo se restringen a conservas, mermeladas, jaleas, dulces, compotas, gelatinas, licores, usos medicinales…

La maduración se conoce por el olor penetrante que desprenden los frutos y porque se caen los pelos que forman el tomento del fruto.

La recolección ha de ser cuando la rociada esté ya seca.

Acerolas

Es un fruto de color anaranjado o amarillo de unos 2 a 2,5 centímetros. Se suele recoger en otoño donde se usa como entrante para las comidas.

Nuez

La nuez cae del árbol por su propio peso o vareándola, para su posterior recogida manual. Es un sistema tradicional muy empleado en zonas con plantaciones irregulares y pequeñas, donde no es rentable emplear la recolección mecanizada.

La recolección se realiza desde finales de septiembre a finales de octubre y se debe evitar que la nuez quede sobre el terreno más de tres días para evitar un posible ennegrecimiento de la cáscara.

3.2 Poda

Los árboles frutales se podan en invierno, pero a lo largo del año también se pueden y se deben hacer intervenciones ligeras para eliminar elementos indeseables como:

– Ramas secas, rotas, enfermas.

– Ramas que estorben el paso de personas.

– Ramas que hayan crecido mucho (chupones).

– Rebrotes que hayan podido surgir desde la misma raíz.

– Flores y frutos pasados.

– Ramas que hayan salido totalmente verdes en las plantas variegadas. Si no lo haces, irá perdiendo el variegado amarillo o blanco de las hojas.

Hacer la poda en invierno de árboles y arbustos de hoja caduca resulta menos debilitante puesto que NO se eliminan hojas y se no se reduce por tanto su capacidad fotosintética.

Un aspecto positivo que tiene podar en primavera o verano es que los cortes cicatrizan más rápido que en invierno; pero cuidado con las especies que “sangran” mucho.

Se dice que podar los árboles, frutales, rosas y arbustos en luna vieja o menguante, favorece una profusión de flores y frutos. Y cuando se quiere un mayor desarrollo vegetativo, crecimientos más fuertes, se poda durante luna nueva o creciente.

A la hora de podar los frutales tenemos que saber que hay distintos tipos.

1. Poda de Formación

Se realiza durante los 3 ó 4 primeros años que van desde que se planta hasta que entra en producción. Es casi imprescindible hacerla y su objetivo es conseguir una forma adecuada para el árbol.

2. Poda de Limpieza

Consiste en quitar elementos indeseables como ramas secas, chupones, ramas que enmarañen la copa, tocones secos, etc. Esta poda es necesaria en todas las especies y durante todos los años de la vida del árbol, sea frutal o árbol ornamental.

3. Poda de Fructificación

El objetivo de la Poda de Fructificación es renovar las formaciones del árbol que porta la fruta por otras que llevarán la cosecha del año siguiente, ya que aquéllas se han agotado.

4. Poda de Rejuvenecimiento y Regeneración

S hace en ciertos casos. Cuando el frutal llega a un momento en el que la producción empieza a decrecer, en lugar de optar por arrancar el árbol, se poda drásticamente para que rebrote.

A veces merece la pena y otras veces, no. Por ejemplo, en Melocotonero no interesa una Poda de Regeneración ya que entra rápidamente en producción y dura de 15 a 17 años dando fruto; mejor plantar uno nuevo. Un Cerezo o un Ciruelo, tampoco, si se le cortan ramas gordas muere. En Olivo sí es más aplicable la poda drástica de regeneración. También en Peral, Manzano, Mebrillero…

Ciclo de cultivo

La propagación de plantas es una actividad bonita y gratificante, aunque requiere paciencia. Veremos los métodos principales para multiplicar árboles frutales.

                3.1 Semilla

La multiplicación por semilla tiene el inconveniente de que NO se obtienen plantas exactamente iguales a la planta madre, ya que es el resultado de la combinación de genes del padre y de la madre, y quizás no conserve la descendencia las buenas características que nos interesan de la madre.

Problema de la juvenilidad (no florece). Desde que un árbol (frutal o no frutal) nace de una semilla hasta que empieza a dar las primeras flores debe pasar un periodo que se llama de juvenilidad. Va de 2 a 7 años y durante ese periodo crece mucho sin que se produzca floración ni fructificación. Tenlo en cuenta por si quisieras multiplicar un frutal a partir de semilla, que sepas que tiene que transcurrir un tiempo hasta que empiece a dar flores.

En fruticultura sólo se usa para obtener patrones. La descendencia es muy heterogénea y no interesa para propagar plantas productivas y el problema de la juvenilidad. Sí se usa es en forestales, con semillas recolectadas en la Naturaleza.

3.1.1Recolección de semillas

-Las semillas de árboles las puedes comprar o recolectar.

-Si las recolectas, es fundamental hacerlo cuando estén completamente desarrollas.

-Una vez recolectados los frutos, ponlos a secar para que pierdan humedad. Extiéndelos en capas delgadas y remueve de cuando en cuando para cambiarlos de posición.

-Empaqueta las semillas limpias, ponle su nombre y fecha y guarda hasta que llegue el momento de sembrar.

3.1.2 Romper el letargo

Muchos árboles y arbustos necesitan algún tipo de tratamiento previo para romper la latencia y posibilitar así la germinación. Se habla de siembra directa cuando la semilla no precisa ninguno de estos tratamientos.

Estos son los métodos para romper el letargo del embrión o por las cubiertas cuando sea necesario:

1. Estratificación fría: someterlas a unos meses de frío (+4ºC).

2. Escarificación: rajar o erosionar la capa externa de las semillas.

3. Agua hirviendo: introducir en agua en ebullición y luego en agua fría.

3.1.3 Siembra y semilleros

1. Lo normal en la multiplicación por semilla de árboles es hacerla en recipientes como bandejas o macetas, pero también se puede realizar directamente en el suelo.

2. Si la siembra se realiza en suelo, éste debe estar muy bien preparado, mullido, suelto y enriquecido con mantillo o turba y arena.

3. La época de siembra varía; suele realizarse en primavera, pero cuando las semillas presentan letargo interno y no las hemos sometido a tratamientos desinhibidores, es conveniente realizar las siembras en el otoño, pues de esta manera estamos estratificándolas en parte.

4. Los recipientes para semilleros pueden ser:

Bandejas de plástico planas.

Bandejas de corcho blanco con alvéolos (compartimentos).

Bandejas de plástico flexible negro con alvéolos. Para forestales se usan de este tipo, unos más profundos.

Macetas, cuencos, jardineras, cajones de madera…

5. El recipiente que sea se rellena con turba sola, o mejor, turba más arena mitad y mitad de cada una, o bien, turba más perlita en lugar de la arena para dotarla de mayor capacidad de aireación.

 

6. En general, es conveniente sumergir las semillas en agua antes de la siembra 24 a 48 horas.

7. Las semillas se depositan a una profundidad de una vez y media el tamaño de la semilla. Por ejemplo, si una semilla mide 1 cm. no debería sembrarse a más de 1,5 cm.

8. Si el semillero es de alvéolos, en cada uno se pondrán 2 o 3 semillas. Una vez nacidas, cuando tengan los cotiledones, se dejará las más fuerte en cada uno, arrancando las demás.

9. Los semilleros se rotulan con el nombre de la especie, la variedad y la fecha de siembra.

10. Es conveniente cubrir el semillero con un cristal o con un plástico transparente para conservar la humedad de la superficie del substrato y que éste no se reseque tan rápido. Cada pocos días se destapa un rato para ventilar.

11. La duración de la germinación es variable. Por término medio, en 2-6 semanas han completado la germinación la mayoría de semillas de árboles, siempre y cuando se haya vencido la latencia.

12. A las bandejas una vez germinadas se le retira definitivamente el plástico o cristal y se sitúan en lugares luminosos para que las plantitas no crezcan finas y larguiruchas.

13. Si tienes que eliminar algunas planta, hazlo.

                3.2 Esquejes

El esquejado o estaquillado es un método de multiplicación vegetal que consiste en tomar una porción de la planta, por ejemplo, un trozo de tallo, y conseguir que emita raíces para formar un nuevo individuo.

Se le llama esqueje, estaca o estaquilla al trozo de tallo, de hoja o de raíz que se pone a enraizar.

En árboles se pueden hacer 3 tipos de esquejes; unas especies arbóreas admitirán un sólo método, otras dos y otras incluso los tres:

3.1.1 Esquejes leñosos, también llamados estacas de madera dura.

1. El esquejado leñoso se practica principalmente en árboles de hoja caduca, pero también en muchos de hoja perenne.

2. El material se toma en otoño o invierno, cuando los árboles están desprovistos de hojas (en el caso de los caducos).

3. Corta ramitas que tengan 1 año de edad (en Olivo o en Higuera va mejor de 2 ó 3 años).

4. De esas ramitas, haz trozos que puede oscilar entre 15 y 75 cm de largo, dependiendo de la especie a multiplicar, siendo lo normal estacas de 20 a 40 cm.

5. El corte de la base de las estacas, hazlo preferentemente justo por debajo de un nudo o yema, y el corte superior, de 1.5 a 2.5 cm arriba de otro nudo.

6. El corte puede ser recto (el más habitual), de talón o tacón y de mazo. Recto no incluye madera vieja, de mazo incluye una sección del tallo de madera más vieja; y de talón o tacón la porción de madera vieja es más pequeña. (Ver dibujo de la derecha).

7. En árboles de hoja perenne, quita las hojas inferiores, dejando sólo 2 ó 3 pares en la punta.

8. Las estacas las puedes plantar:

Al aire libre: en el suelo.

A cubierto: en bandejas u otros recipientes. En este medio agarran mejor que en el suelo.

3.1.2 Esquejes semileñosos, también llamados estacas de madera suave.

El esquejado semileñoso se utiliza mucho para arbustos (Adelfa, Madreselva, Jazmín, Dama de noche, Buganvilla, Forsitia, Aligustre, Lilo, Aucuba, Fatsia, etc.), pero también sirve para árboles.

1. La época para hacerlo es entre mediados de primavera y principios de verano; también a principios de otoño, especialmente en climas cálido-templados.

2. Corta estaquillas con una longitud de unos 15 cm y que lleven 2 ó más nudos.

3. El corte de la base justo por debajo de un nudo.

 

4. Quita las hojas inferiores dejando sólo los 2 ó 3 pares del extremo. Se equilibra así la parte verde de la estaca o esqueje porque sigue evapotranspirando (consumiendo agua) y no tiene raíces para absorberla.

5. Impregna la base del esqueje con hormonas de enraizamiento, estimularán la emisión de raíces, aunque no es absolutamente imprescindible. Las hormonas se venden en forma de polvo o de líquido. Para el aficionado, es más cómodo la forma en polvo porque el líquido se conserva menos tiempo. Sacude para evitar el exceso de polvo, que puede provocar que no salgan raíces.

6. Prepara macetas o bandejas rellenas con turba o bien mantillo mezclando cualquiera de estos dos materiales con arena de río lavada mitad y mitad (50% de turba o mantillo y 50% de arena). O, como hacen los viveristas profesionales: usar perlita únicamente, sin mezclar con turba (foto inferior).

7. Clava los esquejes introduciendo el tercio inferior en el sustrato. Apriétalos con los dedos.

8. La bandeja o maceta debes ponerla en un sitio que cumpla tres condiciones:

-Sin sol directo ni corrientes de aire.

-Alta humedad ambiental alrededor de las estaquillas

-Temperatura suave (alrededor de 20ºC)

9. Al cabo de varias semanas, entre 15 y 45 días, el esqueje desarrollará raíces por su base y tendrás una nueva planta.

10. Trasplanta los esquejes cuando hayan enraizado a macetas individuales, por ejemplo, de 14 cm de diámetro.

11. Tras unos cuantos días de aclimatación, pueden recibir la luz del sol y un poco de fertilizante líquido todas las semanas.

3.1.3 Esquejes de raíz.

1. Las estacas de raíz se toman entre otoño y primavera, cortando algunas raíces con el grosor de un lápiz.

2. Las raíces se dividen en trozos de unos 5 cm, cortando en ángulo recto el extremo superior e inclinado el inferior.

3. Se clavan en el sustrato verticalmente.

4. Arboles frutales que lo admiten son: Higuera, Olivo, Manzano, etc.

3.3 Injerto.

Un injerto consiste en unir una parte de una planta a otra. El resultado es un individuo autónomo formado por 2 plantas diferentes.

Es posible hacer injertos múltiples, es decir, injertar más de una yema o púa sobre un mismo patrón. El inconveniente es que la vida de las plantas con injertos múltiples se acorta bastante.

Básicamente hay dos tipos de injertos:

3.3.1 Injertos de púa:

Se injerta sobre el patrón una púa (porción de tallo que lleva varias yemas). Dentro de este apartado podemos distinguir:

3.3.1.1Injerto inglés o de lengüeta:

Este tipo de injerto se hace en tallos finos, de 2 centímetros de diámetro como máximo (0,5-1,5 cm. es lo normal).

• Es preferible que el patrón y la púa tengan el mismo diámetro. Si la púa es considerablemente más delgada que el patrón, la púa hay que colocarla desplazada a un lado, no en el centro, como se puede ver en el dibujo de la izquierda abajo.

• Se hace a mediados o finales de invierno, es decir, cuando la púa está en reposo (sin hojas).

• La púa se prepara a partir de una ramita de 1 año de edad, cortando un trozo de 7 a 12 cm. de longitud y de un diámetro máximo de 2 centímetros. Deberá llevar 2 ó 3 yemas de madera. Como si fuera una estaquilla.

• Se hace un corte en bisel, tanto en el patrón como en la púa, y sobre ese mismo corte, se le da otro a ambos elementos, obteniéndose las lengüetas (ver dibujos).

• Patrón y variedad se ensamblan por las lengüetas, debiendo quedar en contacto el cambium de ambos. Este es el secreto. Hay que poner en contacto los cambiums de las dos piezas, si no, no prenderá. Si se pone sólo un poquito en contacto, fracasa.

• Se amarra bien con rafia o con cinta adhesiva especial para injertos y se encera todo para protegerlo de la desecación.

• No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Si los desatas demasiado pronto, el tejido de unión es muy tierno y escaso y se seca cuando parecía que ya estaba brotando. Mantener la atadura más tiempo del recomendado también es perjudicial, ya que estrangula al injerto por dificultar el paso de la savia.

3.3.1.2 Injerto de tocón de rama.

• Este método es útil para injertar ramas que son demasiado gruesas para el injerto inglés, pero no lo suficiente para ser injertadas por otros métodos, tales como el de hendidura o de corteza.

• Para este tipo de injerto los mejores patrones son ramas de alrededor de 3-5 cm. de diámetro.

• La mejor época es a finales de invierno o principios de primavera.

• La púa debe ser de 1 año de edad, contener 2 ó 3 yemas y tener unos 7,5 cm. de longitud.

• La púa sólo se afila por un lado, para que exista el máximo de cambium posible en contacto.

• Se hace sobre el patrón un corte inclinado profundizando hasta un tercio o la mitad del grosor de la rama.

• Se inserta inclinada procurando que quede en contacto el cambium del patrón y el de la variedad. Fundamental.

• Se ata firmemente con rafia o con una cinta especial para injertos y se encera sellando todas las aberturas para proteger de la desecación. El extremo de la púa también debe encerarse.

• No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Si los desatas demasiado pronto, el tejido de unión es muy tierno y escaso y se seca cuando parecía que ya estaba brotando. Mantener la atadura más tiempo del recomendado también es perjudicial, ya que estrangula al injerto por dificultar el paso de la savia.

3.3.1.3 Injerto lateral subcortical

• La época es a finales de invierno, cuando ya se puede despegar la corteza del patrón con facilidad.

• Se hace un corte en T en una zona lisa de la corteza del patrón y se despega la corteza.

• La púa se prepara haciéndole un bisel sólo por un lado.

• Se introduce la estaca debajo de la corteza levantada.

• Se ata con rafia y se encera con mástic para injertar.

• Tras brotar la yema de la estaca se corta la parte superior del patrón para que toda la savia vaya al injerto y crezca vigoroso. A los 15 días se quita la atadura de rafia para que no estrangule al injerto.

• Este tipo de injerto es válido para todos los árboles y arbustos, tanto de hoja caduca como perenne. En los de hoja perenne se sustituye la estaca por un esqueje con hojas y se cubre el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para que no se reseque.

3.3.1.4. Injerto de hendidura simple

• Este tipo de injerto es el más recomendable cuando el patrón y la púa tienen el mismo diámetro, por ejemplo, entre 0,5 y 1,5 cm.

• Se corta con unas tijeras de podar el patrón a la altura deseada y se le hace un corte a lo largo por el centro de unos 6 cm de longitud.

• La púa debe tener al menos un año, el mismo tamaño que el patrón, y 2 ó 3 yemas. Si el patrón es de mayor diámetro que la púa, sólo pueden estar en contacto por un lado.

• A la púa se le corta un bisel por ambos lados.

• Se introduce de tal manera que la corteza del patrón y la de la estaca se toquen para que el cambium de ambos elementos quede en contacto.

• Se ata la unión con rafia de injertar y se encera con pasta o mástic para injertar. Se pone también cera en la punta de la púa.

• No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Más tiempo tampoco es bueno porque puede quedar estrangulado al dificultar el paso de savia.

• Este tipo de injerto lo admiten muchos árboles de hoja caduca. Época de realización: desde mediados hasta finales de invierno.

• También se puede hacer en árboles y arbustos de hoja perenne, en esta caso, desde finales de invierno hasta finales de primavera, usando púas con hojas y cubriendo el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para evitar su deshidratación.

3.3.1.5 Injerto de hendidura doble

• Es uno de los tipos de injerto más antiguos y de uso más amplio.

• Se utiliza para cambiar de variedad (olivo, vid, peral, manzano, etc.) o para rejuvenecer árboles. Resulta útil en especies de larga vida, como los Manzanos, Perales, Olivos, etc., pero en otras ocasiones es mejor arrancar y plantar árboles nuevos jóvenes que reinjertar la copa.

• Válido para casi todos los árboles de hoja caduca.

• También se puede hacer en árboles y arbustos de hoja perenne, cambiando la púa por una ramita o esqueje con hojas y cubriendo el injerto con una bolsa transparente durante varias semanas para que se seque.

• Se practica sobre troncos de árboles pequeños de hasta 10 centímetros de diámetro, o ramas de árboles grandes de hasta 10 cm. de diámetro.

• La época va desde mediados hasta finales de invierno o, incluso, en primavera.

• Se preparan dos púas haciéndoles un bisel por ambos lados.

• A la rama o tronco se le practica un corte recto y limpio y un corte longitudinal por el centro.

• Se insertan las dos púas en el tocón, una a cada lado de la hendidura.

• Las púas hay que ajustarlas bien de manera que las cortezas externas de ambas estacas contacten y se alineen con la corteza del patrón, a fin de que los cambiums se fusionen. Esto es vital.

• Se ata y encera todo con mástic o pasta selladora, incluyendo los extremos de ambas estacas.

• Si prenden las dos, se pueden conservar ambas, pero también dejar la mejor colocada o de crecimiento más vigoroso, y a la otra darle una poda dura, pero manteniéndola viva para que ayude a cicatrizar la zona del injerto. Más adelante se eliminará por la base la que no nos interese.

• No se desata el injerto hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Dejarlo más tiempo tampoco es bueno, porque puede quedar estrangulado al dificultar el paso de savia.

• Puesto que hay que hacer una poda muy fuerte al árbol si se injerta en ramas gruesas, para atenuar este efecto, un año se puede injertar en una rama y al siguiente en otra, por ejemplo.

3.3.1.6 Injerto de corteza o de corona

• Es un tipo de injerto fácil y que tiene buen porcentaje de prendimiento.

• Se utiliza, entre otros posibles fines, para cambiar la variedad en olivo, cítricos, almendro, etc.

• Sirve para cualquier árbol o arbusto de hoja perenne o caduca.

• El patrón puede tener de 3 a 30 cm. de diámetro o incluso más.

• Se hace en primavera, cuando ya está en savia, puesto que es necesario poder separar la corteza en el patrón.

• La púa se recolecta en invierno y se mantienen en el frigorífico. Antes de guardarlas, se deben mojar un poco, envolver en papel de cocina o de periódico y meter en una bolsa de plástico para evitar que se sequen.

• Si es un árbol de hoja perenne, como el de la fotografía derecha, se recoge y se injerta directamente, sin guardar.

• La púa debe tener 2 ó 3 yemas y 10-12 cm. de longitud.

• El patrón se corta con un serrucho y con un cuchillo se le hace un corte vertical de unos 5 cm en la corteza.

• A la púa un corte en bisel por un lado. Si es de hoja perenen, se le cortan las hojas, excepto la superior, dejando el pecíolo.

• Se insertan 2 púas (o más) por el lado biselado entre la corteza y la madera del patrón.

• Se ata y encera todo el injerto con mastic de injertar, incluyendo la parte superior de la estaquita.

• Si es un árbol de hoja perenne, se moja con agua limpia la púa y se cubre con una bolsa de plástico transparente. Esto mantiene el aire de alrededor húmedo. De no poner una bolsa, la ramita se secaría antes de que se hubiera formado la unión con el patrón. Pasados unos 15 ó 20 días, ya se puede retirar la bolsa porque la unión se habrá verificado.

• Se espera a que los brotes de las yemas del injerto tengan unos 10 ó 15 cm y luego se desata la rafia para que no se ahogue por dificultar el paso de savia.

• Si el injerto falla, se puede cortar la rama más abajo, si todavía es tiempo para injertar, y repetir.

3.3.1.7 Injerto de aproximación

• Consiste en soldar 2 ramas.

• Se hace a partir de dos plantas enteras.

• Tienen que estar plantadas cerca una de otra, o bien, juntarlas si es que están en macetas; o una plantada en tierra y otra en maceta.

• Se practica un rebaje en cada rama quitando unos centímetros de corteza con un poco de madera. Las partes quitadas deben ser iguales y a la misma altura.

• Luego se unen encajando perfectamente. La clave de los injertos es que queden en contacto el cambium del patrón y el cambium de la variedad. Si se pone sólo un poquito en contacto, el injerto fracasa.

• Se ata y se cubre todo con mástic o cera de injertar.

• Una vez se ha producido la unión entre las dos plantas, se corta por encima de la unión la planta que NO queremos que forme el tronco y las ramas, sino que aporte únicamente sus raíces.

• Se puede dejar con dos pies (dos sistemas radicales) para dar más vigor al injerto, o se puede cortar el pié de la planta injertada por debajo del injerto. Este pié puede volver a brotar y servir para injertarle otra púa.

• Ejemplos para hacer injerto de aproximación: Mimosa (Acacia dealbata) con otra Acacia que sea resistente a la caliza; Pino piñonero sobre Pino carrasco, etc..

3.3.1.8 Injerto de puente

• Es un tipo especial de injerto que se usa para reparar la corteza lesionada de un tronco.

• Las púas se recolecta en invierno y se mantienen en el frigorífico. Antes de guardarlas, se deben mojar un poco, envolver en papel de cocina o de periódico y meter en una bolsa de plástico para evitar que se sequen.

• Las púas se toman de plantas de 1 año, de 6 a 12 cm. de diámetro y de la misma especie del árbol sobre las que se injertarán o de otra compatible.

• El injerto se lleva a cabo a principios de primavera.

• Se recorta la herida hasta llegar a tejido sano y arriba y abajo de la herida se hacen muescas en la corteza de la misma anchura que las púas.

• Las púas se preparan realizándoles cuñas en los 2 extremos.

• Se insertan las púas debajo de cada muesca, quedando la cuña bajo la lengüeta de corteza. Los bordes quedan en contacto y por tanto ambos cambiums, que es fundamental.

• Se clavan con puntillas y se encera todo para que no se seque.

3.3.2Injertos de yema:

Se injerta sobre el patrón una yema. Dentro de este apartado podemos distinguir:

3.3.2.1 Injerto de escudete o injerto de yema en T

• El injerto de yema en T o de escudete es el más utilizado para producir árboles frutales. Se injertan yemas de variedades de árboles sobre patrones obtenidos de semilla (principalmente) o bien, patrones obtenidos de estacas. Por ejemplo, se emplea este método en los viveros para obtener árboles de:

– Almendro

– Cerezo

– Naranjo, Limonero, Mandarino

– Melocotonero

– Nectarina

– Manzano

– Peral

• En ornamentales es el método para injertar los Rosales.

• Se obtienen altos porcentajes de prendimiento.

• Se hacen desde primavera a otoño, es decir, cuando la corteza del patrón se pueda despegar con facilidad y el árbol esté en crecimiento activo, fluyendo savia.

• El injerto de los cítricos y los rosales típico se hace entrada la primavera y la yema brota el mismo año. Si se hace en verano, se llama “a ojo durmiente”, es decir que el escudete agarra pero la yema no brota hasta la primavera del año que viene.

• Sobre el patrón, que puede tener de 5 a 25 cm. de diámetro, se le hace un corte vertical de 2-3 cm. y luego otro horizontal en forma de “T” .

• A la variedad se le saca la yema (ver foto superior). Para ello, se coge la rama con fuerza, se pone el dedo encima de la yema, se aprieta con fuerza hacia dentro y se gira. Si lleva hoja, córtala para disminuir la transpiración del escudete (ver foto superior).

• Luego se despega la corteza con el cuchillo y se insertar la yema hasta emparejar los 2 cortes horizontales. Los cambiums respectivos se ponen en contacto en estos cortes horizontales.

• Por último, se ata el injerto con cinta plástica transparente o rafia, dejando que asome un poco el trozo de pecíolo y la yema.

• No es necesario encerarlo (ni ningún injerto de yema).

• Se desata a los 15 ó 20 días aproximadamente si ha agarrado. Si se deja mucho tiempo atado se pueden perder por quedar ahogados una vez brotados.

3.3.2.2 Injerto de parche

• Es más lento y difícil que el injerto de yema en T, pero se usa con éxito en especies de corteza gruesa como el Nogal, en los que el de T va mal.

• La época mejor es a finales de verano o principios de otoño. También se puede en primavera, pero no es la ideal. La corteza del patrón se pueda despegar con facilidad y el árbol está en vegetación, fluyendo savia.

• Se puede insertar con éxito en patrones de hasta 10 cm. de diámetro.

• Se extrae del patrón un parche rectangular de corteza de unos 2,5 cm. de ancho.

• Se extrae de una rama que no deberá tener mucho más de 3 cm. de diámetro.

• La yema en forma de parche rectangular debe tener las mismas medidas que el recuadro abierto en el patrón, es decir, unos 2,5 cm. de ancho para que encaje perfectamente.

• Es importante sacar el parche con un pequeño núcleo de madera que debe quedar dentro de ella si se quiere lograr el prendimiento.

• Se debe insertar de inmediato, por lo que el patrón debe estar preparado previamente.

• Del contacto preciso de los bordes de una y otra parte depende el prendimiento.

• Se ata con cinta de injertos o rafia.

• No es necesario encerarlo (ni ningún injerto de yema).

• Se desata a los 15 días aproximadamente; agarran rápidamente. Si no se desatan se pueden perder por quedar ahogados una vez brotados.

3.3.2.3 3. Injerto de astilla o injerto de chip

• Este tipo de injerto se hace en Primavera, cuando el patrón y el injerto están en pleno crecimiento. También en verano, pero en este caso la yema no se desarrollará hasta la primavera siguiente.

• Es un método de injerto muy bueno para higueras y otros ficus. También sirve para cualquier arbol o arbusto de madera blanda.

• En primer lugar, se hace un corte pequeño en el patrón en forma de lengüeta y luego otro corte de arriba a abajo de unos 3 ó 4 centímetros.

• El escudete con madera o chip debe ser de madera tierna del mismo año, o sea, que aún no esté lignificada del todo.

• El chip debe tener la misma forma exacta del corte que hemos hecho en el patrón.

• A continuación se coloca el chip en el corte del patrón, ajustándolo perfectamente para que coincidan las capas.

• Seguidamente se ata el injerto con cinta plástica transparente o con rafia de injertar. No se encera.

• Cuando los brotes del injerto midan 10 ó 15 cm. se corta el patrón por encima del injerto.

Tipos y variedades de frutales

3.1 Frutales representativos de Castilla y León

En primer lugar hay que hacer referencia a la estructura de las explotaciones. Aunque es cierto que existen algunas explotaciones, especializadas, tecnificadas y con elevada rentabilidad, el modelo absolutamente dominante es el de la pequeña explotación, incluso de carácter marginal y, a veces, de entretenimiento, poco o nada tecnificada y llevada por agricultores de edad avanzada, en muchos casos ya jubilados.

Estas características de las explotaciones y de los titulares, inciden negativamente en las producciones ya que, en estas condiciones, es difícil abordar inversiones en modernización y tecnificación. Mucho más problemático, si cabe, es comenzar proyectos de implantación en nuevos mercados, modernas formas de comercialización etc.

El resultado es que, junto un porcentaje importante de producción (19%) que se dedica al autoconsumo dentro de la explotación la mayor parte de las producciones se venden para consumo en fresco (69%), con un claro predominio de los mercados locales y provinciales. Incluso, en muchas producciones tradicionales se mantiene la venta directa del productor al consumidor, en mercados tradicionales (como ocurre con el Carde del Burgo de Osma) o en los propios domicilios de los productores (peruco cermeño de Toro).

La escasez e insuficiencia de estructuras de comercialización constituye, también, una grave limitación para algunos productos. Si bien, en este sentido, hay que señalar la importancia que está teniendo el movimiento asociativo en nuestros espacios rurales, como una forma de solucionar estos problemas. Así, no sólo existe un gran número de cooperativas de comercialización a escala local, sino que se están generalizado las cooperativas de segundo grado, con mucha más capacidad de incidir en los mercados.

                               3.1.1 Cerezo

3.1.1.1 Covarrubias

Cereza con un tamaño más pequeño de lo normal. En la zona se cultivan dos variedades; una que es de color rojo intenso y otra que posee un color amarillo verdoso con ribetes blancos.

 

Particularidades

 

Es muy tardía, lo que hace que la gran mayoría de los años, por las inclemencias meteorológicas, se recojan porcentajes de cerezas mucho mas bajos de lo esperado. Tan sólo Covarrubias cuenta con las particulares condiciones ecológicas que permiten su cultivo. El mayor problema que tiene la producción de cerezas es el riesgo de heladas que, inciden de forma negativa y reiterada.

 

Características organolépticas

 

Cereza con un sabor muy dulce, persistente y aromática. Se debe consumir en 3 ó 4 días. Tradicionalmente se elaboran aguardientes de cereza de manera artesanal para un consumo familiar.

                                               3.1.1.2 Sierra de Francia

La cereza de la Sierra de Francia se caracteriza por provenir de cuatro especies tipicas de la zona que producían cerezas que se comercializaban en un entorno local. Hoy predominan la “burlat”, “francesa”…

Características organolépticas

Las cerezas tradicionales, contaban con un sabor muchos mas dulce que las actuales, sobre todo la variedad que llaman “ la madrileña”, que era de un color granate oscuro y con gran cantidad de azúcar.

 

                                               3.1.1.3 El Bierzo

Fruto cilíndrico de 1 cm de diámetro, de color rosáceo.

 

Particularidades

 

Es la conocida como “ la Francesa “, con un tamaño mediano y un color entre el rojo y el blanco. Es muy carnosa y posee un hueso muy pequeño. También se cultiva la variedad Burlat, sobre todo con destino a las conserveras.

 

Características organolépticas

 

Fruto con pulpa abundante, muy dulce y jugosa. Es tradicional en la zona conservarla en aguardiente, al que se le añade café y una rama de canela para dar mas sabor. La conservación en aguardiente varía desde un mes a los cinco años en función de las características que se le quieran dar al producto.

 

                                               3.1.1.4 Valle de Las Caderechas

Las cerezas cultivadas en el Valle de Las Caderechas tiene un sabor y un olor particulares, muy apreciados por el consumidor. Lo que les da ese toque especial es el equilibrio que mantienen entre dulzor y acidez. Son recolectadas a mano y seleccionadas cuidadosamente, descatalogandose las que no cumplen con las características establecidas por la Marca de Garantía “Cereza del valle de las Caderechas”.

Otra de las caracteristicas que distinguen a las cerezas del Valle de Las Caderechas es lo tardío de su fecha de recolección. Mientras que en otras regiones fruteras la temporada de recolección se inicia en abril, en Las Caderechas empieza en junio y se prolonga hasta la primera semana de agosto. Así, el Valle proporciona cerezas de calidad en un momento en el que el resto de la producción ya ha sido vendida. Esto es posible por el microclima de la zona, por su elevada altitud y por la elección de ciertas variedades de cerezo, que florecen y fructifican más tarde.

Estos cerezos amparan una decena de variedades, cada cual con características diferentes. Las más tradicionales y extendidas en el Valle son la Fresona y la Negra Tardía, que comparten terreno con las variedades Burlat, Stark Hardy Giant, Summit, Sunburst, Lapins, Rainier, Van y Guinda Garrafal.

                               3.1.2 Manzano

                                               3.1.2.1 El Bierzo

Se trata de un fruto achatado, mucho más ancho que alto, de pecíolo corto, que puede alcanzar gran tamaño. Color verde pálido sin brillo, con herrumbre superficial en un 80% de la piel.

Particularidades

Se han adaptado, totalmente, a los modernos sistemas de producción de la fruticultura. Tamaño grande, acidez media, elevado contenido en azúcar y de dureza extremadamente alta.

Características organolépticas

Tienen olor y aromas característicos de intensidad media, mezcla de olores y aromas nasales y retronasales a ácido, hierba, manzana madura y vainilla. Son crocantes, de alta jugosidad y baja harinosidad. Su sabor global es intenso y equilibrado en cuanto a acidez y dulzor. Las manzanas presentan una herrumbre superficial típica de las variedades protegidas en la mayor parte de la superficie del fruto. El color de fondo de la superficie es verde oscuro para la reineta blanca y verde grisáceo para la reineta gris.

                                               3.1.2.2 Valle de las Caderechas

Se caracterizan por la acidez de su fruto compensado con un alto nivel en azúcares. Este sabor intenso es lo que distingue a las reineras de esta zona de otras regiones. También es característico la herrumbre superficial, un moteado de color pardo que cubre parte de su piel y que constituye una garantía de origen.

En Las Caderechas se cultivan dos variedades, la Reineta Blanca y la Reineta Gris. Se recolectan y seleccionan manualmente, la marca establece una serie de requisitos, tanto de sabor como de presencia.

                               3.1.3 Peral

                                               3.1.3 El Bierzo

Fruta alargada, de unos 10-12 cm de alto, con la base más ancha y que se va estrechando hacia el peciolo. Su piel es irregular, con herrumbre en parte de la superficie, áspera y de piel dura. Pulpa muy fina. Calibre mínimo de 60 mm.

Particularidades

Algo más pequeñas y con más herrumbre superficial que las de otras zonas. Cualidades extraordinarias tanto en aspecto exterior como en propiedades organolépticas que marcan un sabor exquisito.

 

Características organolépticas

Pera alargada, verdosa y con herrumbre superficial, aromas frutales y herbáceos, en boca es muy jugosa, de textura algo arenosa, destacando su dulzor y su ligera acidez.

                               3.1.4 Naranjo

                                               3.1.4.1 Arribes del Duero

Se cultivan cuatro variedades principales de naranjas, que son: almao, pera, valencianas y de verano.

Particularidades

No tienen ninguna particularidad especial, pues el microclima de la zona, hace que se estén cultivando naranjas de las mismas variedades que las que se cultivan en la zona de Levante.

                               3.1.5 Higuera

                                               3.1.5.1 Valle del Tiétar

Piel verde y carne dorada, tamaño grande y con un cuello más largo de lo habitual.

 

Particularidades

 

En el Valle del Tiétar se cultiva fundamentalmente el higo llamado “Cuello de Dama“. Se comercializan dos tipos de higos: los frescos con un 80% de humedad y los higos.

 

                               3.1.6 Castaño

                                               3.1.6.1 Aliste

Variedad longal. Obtenida mediante injerto de longal sobre patrón de variedad judía. Es una castaña lisa, pela bien, tiene sabor dulce para consumo en fresco.

Particularidades

La castaña es uno de los alimentos más antiguos de la Humanidad. El castaño fue el árbol del pan de nuestras tribus prerromanas que las comían asadas o hacían harina de las castañas secas o pilongas para alimentarse durante todo el año. Es una tradición plantar castaños para que los disfruten las generaciones siguientes.

Características organolépticas

Tiene sabor dulce para consumo en fresco. Buen sabor de cocidas y tostadas. Existen múltiples posibilidades, sopa de castañas, setas con castañas, relleno de castañas, capón asado con castañas, perdices a la crema de castañas, puré de castañas, etc.

                                               3.1.6.2 El Bierzo

Es una castaña pequeña, pero con gran sabor y aroma. Fruto acorazonado, con uno de los lados globoso y el otro algo más plano, de entre 1,5 y 2,5 cm. de diámetro.

Particularidades

La elaboración es sumamente laboriosa. Producto natural y artesanal, procedente de variedades autóctonas. Se engloban más de 30 variedades de castañas, con distintos tamaños y colores que oscilan de los más rojizos y brillantes a los parduzcos y mates. Destaca la variedad Parede, por su menor tamaño, color rojizo y vivo y sabor dulce. La Fiesta del Magosto se celebra desde tiempos inmemoriales; es una fiesta estacional, celebración del final de recolección de la castaña, coincidiendo con el primer vino.

Características organolépticas

La de Parede se caracteriza por su intenso aroma, textura suave, dulzor y profunda aromaticidad en boca, que en el caso de las secas recuerda a la manzanilla.

                                               3.1.6.1 Sierra de Francia

Fruto de color pardo procedente del castaño.

Particularidades

Toda la comarca tiene producción de castañas pero destacan, especialmente, La Alberca, La Nava de Francia, Miranda del castañar, El Cerro… La propia toponimia Miranda del Castañar, o religiosa Mariana (Virgen del Castañar), nos indica que hay una clara identificación de estas poblaciones con este producto.

                               3.1.7 Almendro

                                               3.1.7.1 Arribes del Duero

Drupa oblonga, formado por un epicarpio membranoso, un mesocarpio coriáceo y un endocarpio leñoso, o hueso, que contiene la semilla envuelta en una película de color canela.

Particularidades

Cultivo tradicional de las arribes del Duero, a mediados del siglo xix, ya se señalaba la existencia de almendros en todos los pueblos de la comarca. se cultivaba en bancales, mezclado con viñas, olivos u otros frutales Se encuentran en todos los pueblos que tengan algo de terrazgo en las Arribes de Duero, si bien la parte de las arribes salmantinos (de Vilvestre a La Fregeneda), tiene más que la zamorana, donde sólo llegan hasta Fermoselle.

Características organolépticas

Las almendras dulces tienen elevadas cantidades de azúcar (mucílago), goma y aceite fijo. Son muy nutritivas y tienen un sabor agradable . Son innumerables los platos que utilizan la almendra, como elemento básico o como condimento. Una de las elaboraciones más conocidas es la “almendra garrapiñada“.

3.2 Otros Frutales que aparecen en Castilla y León

Estos Frutales aparecen de forma muy puntual el Castilla y León, siendo para uso propio o escasa la comercialización de los frutos.

                               3.2.1 Nispero

Este es un árbol perennifolio de porte mediano hasta 4-6 m, con las ramas jóvenes cubiertas de una borra cenicienta-amarillenta. Aunque España es el primer productor europeo, en Castilla y León aparece de forma puntual ya que necesita climas mediterráneos con inviernos calidos.

                               3.2.2 Olivo

En Castilla y león nos encontramos con una pequeña aparición de este árbol frutal. Donde más destaca es en Arbequina de la Ribera del Duero(Valladolid) donde en los ultimos años se ha empezado a Plantar olivos con la intención de comercializar un aceite de oliva extra. Los olivos de variedad arbequina fueron plantados en el año 2000 y no comenzaron a producir hasta hace 3 años y este se ha comenzado a comercializar.

                               3.2.3 Melocotonero

Nos encontramos com melocotoneros en la zona de Soria y especialmente en Segovia, donde la producción esta extendida de forma familiar.

El melocotonero es un árbol muy longevo, hojas caducas y con una altura de unos 6 metros. La floración del melocotonero tiene lugar a finales del invierno y principios de la primavera. Los melocotones van madurando a lo largo de los meses veraniegos, siendo los mejores los que maduran a finales de verano o principios del otoño. Los melocotoneros son árboles que necesitan un clima cálido y son muy sensibles a las heladas, aunque en el invierno necesitan almacenar muchas horas de frio, tolerando temperaturas de -15º C.

                               3.2.3 Membrillero

Aparecen en Castilla y León con distintas finalidades, la primera de ellas decorativa, como consumo propio y la mas importante para realizar injertos, con la finalidad de albergar otras plantas menos resistentes.

Es un árbol de tamaño pequeño a mediano, originario de la región del Cáucaso, en el sudoeste cálido de Asia. Es un árbol frutal emparentado con el manzano y el peral. Su fruto, llamado asimismo membrillo, es de color amarillo-dorado brillante cuando está maduro, periforme, de 7 a 12 cm de largo y de 6 a 9 cm de ancho; su pulpa es dura y muy aromática. Los frutos inmaduros son verdes, con una densa pilosidad de color gris claro, que van perdiendo antes de madurar. Sus hojas están dispuestas alternativamente; son simples, de 6 a 11 cm de largo, con una superficie densamente poblada de finos pelos blancos. Las flores, que surgen en la primavera después de las hojas, son blancas o rosas, con cinco pétalos.

                               3.2.4 Acerolas

Si hay algo que diferencia en Valladolid la llegada del otoño es la llegada de las acerolas, aparecen en la parte de Tudela de Duero donde existe una larga trdicción.

El acerolo o bizcobo crece entre 3 a 5 metros, ramas tomentosas y algo espinosas en estado silvestre y sin ellas en los especímenes de cultivo. Las hojas, verde brillante y grisáceas en el envés, son ovadas cuneiformes en la base y profundamente divididas en tres o cinco lóbulos enteros o dentados con pecíolos cortos y pubescentes, al igual que las hojas, las cuales al principio pueden tener pubescencia en ambas caras conservándola después únicamente en el envés.

Las flores son blancas, se disponen en corimbos de 3 a 18 florecillas. La floración tiene lugar en abril y mayo. El fruto, la acerola, de forma globosa y unos 2 cm. es de color rojo o amarillo al madurar, contiene una pulpa carnosa comestible de sabor agridulce con tres semillas en su interior. La maduración se produce en septiembre.

                               3.2.5 Nogal

Los nogales se extienden por toda Castilla y León, siendo su producción para el autoconsumo. La nuez de Castilla es la especie que aparece en toda la comunidad, no solo por su fruto, sino también usado durante décadas por su madera.

Es un árbol muy resistente, se adapta muy bien al frío y no necesita de muchos cuidados para dar frutos.

Tipos de terreno

Hay varios tipos de terrenos, puesto que los árboles no todos requieren el mismo tipo de suelo.

La tierra como tal es la base fundamental, sin ella no habría árboles ya que las raíces se alimentan de dicha tierra extrayendo los minerales necesarios para su desarrollo.

2.1 Tipos de suelos y sus propiedades

Conocer el suelo es fundamental. En el suelo es donde viven las raíces, y éstas necesitan un medio en el que se sientan a gusto.De él toman el agua y los nutrientes minerales (nitrógeno, fósforo, potasio, etc.). No hay dos suelos iguales. Cada uno tiene sus propias características físicas, químicas y biológicas.

                2.1.1 Textura del suelo

La textura se refiere al tamaño de las partículas que tiene un suelo. Hay 5 texturas básicas:

2.1.1.1 Arcillosa

Un suelo con textura arcillosa es aquel en el que predomina la arcilla. Piensa en un fango como lo más arcilloso que hay.

2.1.1.2 Arenosa

El suelo de textura arenosa tiene sobre todo arena. La playa sería el ejemplo extremo.

2.1.1.3 Franca

En un suelo con textura franca abunda el limo. Es algo intermedio a los dos anteriores. Ni es arcilloso, ni es arenoso. Son suelos francos típicos los de las vegas de los ríos.

2.1.1.4 Franco-arcillosa

Entre arcilloso y franco. Tiene bastante arcilla pero también lleva mucho limo. De arena, poca.

2.1.1.5 Franco-arenosa

Entre franco y arenoso.

                2.1.2  Profundidad

Los suelos pueden tener a poca profundidad una roca dura no atravesable por las raíces, esto es muy malo, evidentemente. Un árbol crecerá mucho más y será más frondoso en un suelo que tenga una capa de estas características a 1,5 metros de profundidad que si la tuviera a 40 centímetros.

Esto se ve muy bien en las montañas. Los árboles al pie de las laderas son más grandes que los situados en la zona alta, puesto que han recibido la tierra erosionada durante miles de años.

Una plantación frutal que pretenda ser rentable, nunca se debería hacer en un suelo poco profundo, con poco espesor explorable por las raíces. De ahí la importancia de estudiar antes el suelo y hacer catas para ver si nos encontramos con capas duras o no.

-Si la capa rocosa está a menos de 80 cm. de profundidad, se dice que ese suelo NO ES PROFUNDO.

-Si está a más de 80 cm. hablamos de un suelo profundo. En este segundo caso, las raíces dispondrán de suelo en cantidad para profundizar y desarrollarse libremente. Se trata, en general, de un suelo mucho más fértil.

                2.1.3 PH

El pH es un concepto químico de cierta complejidad. Consiste en “la concentración de hidrogeniones”, es una característica que tienen todos los suelos y los sustratos para macetas.

El pH se expresa con un número y en el 95% de los suelos está comprendido entre 5 y 8,5.

2.1.3.1 SUELO ÁCIDO tiene un pH menor de 7.

Un terreno ácido tiene el problema de que escasean algunos nutrientes esenciales para las plantas: Calcio, Magnesio, Fósforo, Molibdeno y Boro. Así que si se sospecha de que las plantas están sufriendo carencias de estos elementos, habría que aportarlos mediante fertilizantes e intentar subir el pH.

Por el contrario, abunda el hierro, incluso puede producir toxicidad por exceso. También hay mucho Manganeso y Zinc.

Si el suelo es muy ácido (pH<5,5) es desfavorable para la mayoría de las plantas y sería muy conveniente subir ese pH. Se hace incorporando caliza molida. Esto se llama hacer un encalado.

2.1.3.2 SUELO NEUTRO tiene un pH más o menos de 7

Irán bien la mayoría de especies. Las acifófilas si bajas algo el pH estarán mucho mejor.

En cuanto a los nutrientes, hay una óptima disponibilidad de todos los que las plantas necesitan normalmente.

2.1.3.2 SUELO BÁSICO O ALCALINO tiene un pH mayor de 7

Aquí puede haber problemas. En particular, las acidófilas mencionadas anteriormente no irán bien casi con seguridad; las hojas amarillearán y darán pocas flores. A menos que modifiques el pH. Esto se debe a que en los suelos alcalinos escasean varios nutrientes: Hierro, Manganeso, Zinc, Cobre y Boro, esenciales para toda planta.

No sólo las plantas acifófilas (Hortensia, Brezo, etc.) pueden acusar estas carencias de hierro, manganeso y otros, sino muchísimas plantas más. Por ejemplo, un naranjo, un hibisco, etc..

                2.1.4 Caliza

La caliza es un tipo de mineral de los muchos que podemos encontrar en cualquier suelo. Ocurre que es especial debido a su abundancia y a su influencia sobre en las propiedades del suelo. La caliza se encuentra en prácticamente todos los suelos, en mayor o en menor cantidad.

La caliza alcaliniza el suelo, es decir, sube el pH. Un suelo con abundante caliza suele tener un pH alto. Digamos que si un suelo es calizo es de pH alcalino, aunque no siempre es así. A nivel práctico nos quedamos con esto: suelo calizo=suelo alcalino=suelo con pH alto.

La caliza es malo en este sentido, en cuanto a las carencias de nutrientes, en especial de hierro, pero es buena para la estructura del suelo, que lo vuelve más estable y agregado. De hecho en los suelos ácidos echan en falta esta propiedad que aporta la caliza y que en ellos escasea, provocando un suelo de peor consistencia.

                2.1.5 Humus

Cuando se dice “la materia orgánica de un suelo” nos estamos referiendo al humus que contiene. En un suelo hay más materia orgánica que no es humus: restos de hojas a medio descomponer, insectos, hongos y bacterias, el compost recientemente incorporado, etc.

El humus es una sustancia muy especial y beneficiosa para el suelo y la planta. Tiene unas cualidades que aporta diversos beneficios:

1. Agrega las partículas y esponja el suelo, mejorando por tanto su estructura.

2. Retiene agua y minerales y así no se lavan y pierden en profundidad; igual que hace la arcilla.

3. Aporta nutrientes minerales lentamente para las plantas a medida que se descompone (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, etc.).

4. El humus tiene otros beneficios menos estudiados pero muy interesantes. Produce activadores del crecimiento que las plantas pueden absorber y favorece la nutrición y resistencia: vitaminas, reguladores de crecimiento (auxinas, giberelinas, citoquinicas) y sustancias con propiedades de antibióticos.

Las raíces, indudablemente, se encuentran mejor en un suelo rico en humus que en uno pobre en esta sustancia.

Aumentar el nivel de materia orgánica de un suelo exige tiempo, se hace poco a poco. De la noche a la mañana no se puede pasar de un 1% de humus al 2%; esto se consigue a lo largo de una serie de años.

 

Hay datos de cuánto humus se puede obtener de cada material. Hablando del estiércol, más o menos un 10% de lo que se echa se convierte en humus. Si echas 10 kilos, obtienes 1 kilo de humus.

Cada especie vegetal tiene sus propias preferencias en cuanto a suelo con más o menos materia orgánica. Hay unas que gustan de un suelo rico, otras normal y otras que, incluso, prefieren un suelo pobre en humus.

                2.1.6 Contenido en nutrientes minerales

Todas las plantas necesitan tomar del suelo 13 elementos minerales. Son los nutrientes minerales esenciales. De tal manera que si en un suelo no hubiese nada, cero gramos, de cualquiera de ellos, la planta moriría, puesto todos son imprescindibles.

Afortunadamente, en los suelos siempre hay de todo, por lo menos algo, aunque en unos más que en otros. No obstante, se pueden presentar carencias.

Los 13 elementos esenciales:

MACRONUTRIENTES. Estos los toman en grandes cantidades, sobre todo los 3 primeros.

– Nitrógeno ( N )

– Fósforo ( P )

– Potasio ( K )

– Calcio ( Ca )

– Magnesio ( Mg )

– Azufre ( S )

MICRONUTRIENTES U OLIGOELEMENTOS. Estos los toman las plantas en pequeñísimas cantidades.

– Hierro ( Fe )

– Zinc ( Zn )

– Manganeso ( Mn )

– Boro ( B )

– Cobre ( Cu )

– Molibdeno ( Mo )

– Cloro ( Cl )

Podemos aportar cualquiera de los 13 elementos esenciales. Sin embargo, la mayoría de abonos o fertilizantes que usamos suelen incluir sólo 3: el Nitrógeno, el Fósforo y el Potasio. Son igual de importantes que los otros 10 restantes, lo que pasa es que las plantan necesitan mucha más cantidad de éstos que de ningún otro. Un abono que también lleve otros elementos, siempre será bueno, indudablemente. El Hierro, es de los pocos que se usa de vez en cuando como fertilizante aparte mediante quelatos de hierro. Si se detectara alguna carencia específica en alguno de estos 13 elementos o varios, se podría remediar con un abono que contuviese ese o esos elementos que están faltando en el suelo.

                2.1.7 Salinidad

Un suelo es salino si tiene una cantidad excesiva de determinadas sales (Cloruros, Sulfatos, etc.).

En climas húmedos, donde llueve mucho, es raro que haya suelos salinos, puesto que las sales son lavadas en profundidad y no afectan a la zona de las raíces. En climas secos, son más típicos ya que no existen esas lluvias abundantes que arrastren las sales.

El que un suelo sea salino dependerá de la geología de ese lugar. También puede convertirse un suelo que inicialmente no lo es si se riega durante muchos años con agua salitrosa. Ojo con las aguas de pozo por tanto.

Provoca que las raíces no puedan absorber el agua. Es curioso, pero a pesar de que el suelo está regado, la planta da síntomas de pasar sed. Esto se debe a la ósmosis. El caso es que tiene humedad pero como si no la tuviera. El agua no puede entrar dentro de los pelos radiculares debido a la alta concentración en sales del agua.

2.2 El terreno ideal

2.2.1Buen drenaje

Suelto, que no permanezca encharcado durante muchos días tras las lluvias. Cuidado en este aspecto con los suelos arcillosos. Si tu suelo tiene tendencia a encharcarse, por ejemplo, muy arcilloso, dale pendientes al terreno para que escurra el agua hacia fuera.

Si hay una capa freática de agua en el subsuelo, debe estar más allá de 1,5 m de profundidad para no tener problemas de asfixia radicular.

Mejora:

Para mejorar un mal drenaje se puede hacer:

1. Instalar tubos de drenaje.

2. Dar pendientes al terreno para evitar charcos.

3. Aportar arena: unos 2 ó 3 metros cúbicos por cada 100 m2 de superficie. Cuanta más, mejor.

4. Aportar materia orgánica al suelo: airea.

5. Elige especies que resistan mejor sus condiciones asfixiantes.

2.2.2 Suelo profundo

Son malos aquellos suelos que tienen una roca dura a menos de medio metro de la superficie, impenetrable para las raíces.

Mejora:

Añade tierra vegetal y labra en profundidad para romper la capa impermeable si es que ésta es muy somera.

2.2.3 Suelo no calizo

Los suelos calizos van mal para ciertas especies de frutales melocotonero, peral, aguacate, kiwi, cítricos, etc., a no ser que se injerten sobre patrones que sí toleran la cal. El cerezo, el ciruelo, el membrillero, el almendro y el olivo resisten bastante la cal.

Mejora:

Para bajar el pH y que así se liberen los nutrientes insolubilizados se puede aportar Sulfato de hierro en gránulos.

El sulfato de hierro es un producto barato y fácil de conseguir.

El sulfato de hierro sirve para acidificar y adicionalmente para aportar algo de Hierro, aunque no mucho, y su principal función es la de bajar el pH.

Además de bajar el pH, aplica al suelo un fertilizante especial, rico en hierro llamado “quelatos de hierro”. También hay otros fertilizantes formulados con los demás micronutrientes, aparte del hierro, como el manganeso, cobre, zinc, etc. para las posibles carencias.

2.2.4 Suelo rico en materia orgánica (humus)

Mejora: para aumentar el nivel de materia orgánica de un suelo se necesita tiempo. De la noche a la mañana no se puede pasar de un 1% de humus al 2%; se consigue a lo largo de años.

Se hace echando materia orgánica año tras año, por ejemplo, estiércol, mantillo, compost casero, turba, humus de lombriz, etc..

2.2.5 Suelo rico en nutrientes minerales (Fósforo, Potasio, Magnesio, Hierro…)

Mejora:

Mediante los abonos orgánicos (estiércol, compost, turba, etc.) y los fertilizantes minerales aportamos al suelo los nutrientes necesarios. Si no lo hiciéramos se agotarían más tarde o más temprano.

2.2.6 Suelo no salino

No es frecuente, pero se puede dar. Los suelos salinos son los que tienen una cantidad excesiva de determinadas sales (Cloruros, Sulfatos, etc.). Tampoco usar para regar agua salina.

Microclimas en la comunidad de Castilla y León

La presencia o ausencia de vegetación y sus diferentes características es uno de los principales factores que distinguen los paisajes naturales. En general, elementos del clima como la temperaturas y la precipitación favorecen o impiden el desarrollo de la vegetación.

1.1 Factores determinantes de las peculiaridades climáticas de cyl

El clima de Castilla y León está condicionado por:

 

• La disposición de las unidades del relieve que rodean la región dificultan la llegada de las masas de aire del norte, y sitúan la mayor parte del territorio de Castilla y León dentro de la España seca, con precipitaciones escasas e irregulares y aridez estival. Sólo la parte más septentrional, barrida con alguna frecuencia por el borde de las borrascas responsables del clima atlántico, presenta precipitaciones abundantes, con rasgos climáticos propios de la montaña media.

Asimismo el efecto barrera de las montañas aíslan la región de la influencia marina, lo que explica el carácter de continentalidad del clima de Castilla y León.

 

• La altitud elevada explica el tiempo frío de la amplia meseta (gradiente térmico). La altitud más baja de determinadas fosas tectónicas, situadas sobre todo en los rebordes montañosos (Bierzo o Arribes del Duero), propician un clima local con ciertos rasgos singulares.

1.2 Rasgos climáticos de castilla y León

Castilla y León, pues, no presenta un clima uniforme a lo largo de su extenso espacio regional, ya que participa de dos dominios climáticos, el mediterráneo interior y el de montaña. A ellos habría que sumar algunos espacios comarcales con un clima local diferenciado.

1.2.1 Dominio mediterráneo interior(variedad más fria)

El conjunto del clima meseteño castellano-leonés (zonas llanas) presenta unas características pluvio- métricas propias del clima mediterráneo (aridez es- tival clara -3 meses áridos y menos de 500 mm anuales de precipitaciones- y régimen de precipita- ciones equinocciales). Sus temperaturas, con una oscilación térmica en torno a 20oC, lo sitúan en el tipo de clima mediterráneo interior.

Ahora bien, lo realmente distintivo dentro del clima mediterráneo interior es su carácter frío con inviernos fríos (inferior a los 6° de media en el mes de enero) y largos (de noviembre a marzo, que exceden con creces los tres meses del período invernal astronómico. Los veranos son secos, cortos y moderadamente cálidos (la tempera- tura media de julio y agosto no supera los 22°C).

 

En este conjunto existe un enclave semiárido –con precipitaciones anuales inferiores a 400 mm– al este de Za- mora (confluencia de los ríos Esla y Duero).

1.2.2 Clima Oceánico o Atlántico.

Afecta principalmente a las montañas del norte de Castilla y León. El clima Atlántico se caracteriza por sus temperaturas suaves. Las temperaturas son siempre moderadas debido a la proximidad del mar: los inviernos son fríos y los veranos son cálidos. Las precipitaciones son mayores de 800 mm por año, especialmente en las áreas de montaña y están distribuidas a lo largo de todo el año, aunque son ligeramente menores en verano. Los ríos de esta zona climática tiene niveles de agua altos y regulares. El nivel más alto se produce en primavera debido al deshielo. Este es el caso, por ejemplo, de el Esla. Como consecuencia del clima, la vegetación es abundante y se encuentra siempre verde. Esta formada por prados, bosques de hoja caduca (hayedos, robledales y castaños).


1.2.3 Clima de montaña de tipo medio o bajo

Los rebordes montañosos que rodean la región se caracterizan por un aumento de las precipitaciones (entre los 600 y los 800 mm en la zona de transición; y por encima de los 800 mm a medida que aumenta la altitud, hasta desaparecer incluso la aridez estival). Las temperaturas medias experimentan un descenso general con el in- cremento de la altitud, tanto durante el invierno, que llega a ser muy frío (<0°C en enero), como durante el ve- rano, con temperaturas suaves y cuya media no rebasa los 18°C durante los meses de julio y agosto.

Climas locales en la periferia de la región

Se localizan en la fosa del Bierzo, los Arribes del Duero en la vertiente meridional del Sistema Central (solana), en Gredos y en otros puntos menos destacados. Su rasgo climático distintivo es el aumento de la temperatura media, sobre todo durante el invierno, lo que se ha aprovechado tradicionalmente para el desarrollo de cultivos más termófilos (olivos, naranjos, tabaco…).

1.3 Mapas y tabla de precipitaciones y temperaturas

                1.3.1Temperaturas medias mensuales y anuales

 

1.3.2 Mapa variedades climáticas de CyL