6. Abonado

Los árboles frutales son grandes consumidores de elementos nutritivos. Necesitan mucho alimento para producir cosechas abundantes. Por tanto, el abono anual es esencial.

6.1 Abonado de fondo: en el momento de la plantación.

6.2 Abonado de mantenimiento: todos los años. Permitirá al árbol formar frutos y crecer vegetativamente, además de formar reservas.

El abonado se puede hacer:

Aportando e incorporando ligeramente al suelo un abono orgánico, por ejemplo, estiércol o compost. Se suele hacer en invierno.

Aportando fertilizantes minerales en gránulos, que contendrán Nitrógeno, Fósforo, Potasio y otros elementos. Se suele suministrar la dosis anual en 2 ó 3 veces en el año.

Mediante fertirrigación, es decir, los elementos fertilizantes disueltos en el agua de riego por goteo. Se precisan equipos adecuados, como un tanque de fertilizantes.

Si se detectan carencias nutricionales, por ejemplo, de Hierro, se puede corregir pulverizando sobre el follaje con un abono líquido especial de Hierro y aportando en el suelo Sulfato de hierro.

Estas son las formas principales de suministrar los abonos en frutales. Cantidades y frecuencias puedes verlas en las fichas de cada especie.

Cálculo de la fertilización

Supongamos que un cultivo necesita 200 kilos de Nitrógeno por hectárea y empleas Nitrato amónico como fertilizante. ¿Qué cantidad de nitrato amónico hay que aportar?

Este abono contiene un 33% de Nitrógeno (lo pone en el saco) y un 77% de otras materias que no son nitrógeno; es decir, 33 kilos de Nitrógeno por cada 100 kilos de nitrato amónico. Por tanto, haciendo una regla de tres, habrá que aportar 600 kilo por hectárea.

En tiendas especilizadas puedes adquirir fertilizantes complejos que contengan a la vez los tres, N, P y K (N-P-K), o sólo dos de ellos: N-P, N-K o P-K.

Un fertilizante complejo 10-20-20 contiene por cada 100 kilos de abono, 10 kilos de Nitrógeno (N), 20 de Fósforo (P2O5) y 20 de Potasio (K20).

 

Consejos sobre fertilización

No alimentes en exceso, en especial con Nitrógeno, porque podría producir follaje “quemado” y desarrollos blandos y propensos a enfermedades.

Aplica los fertilizantes en el área de sombreo, no sólo junto al tronco, sino esparciendo por toda la zona.

En los primero años, al inicio de cada primavera, habrá que aportar abonos ricos en Nitrógeno. El Fósforo y el Potasio son muy importantes para flores y frutos.

El estiercol debe estar bien curado, maduro. Si está fresco puede “quemar” a las raíces.

En ciertos suelos pueden darse carencias de alguno de los nutrientes que necesitan las plantas para vivir:

Nitrógeno (N), Fósforo (P), Potasio (K), Calcio (Ca), Magnesio (Mg) y Azufre (S), Hierro (Fe), Manganeso (Mn), Zinc (Zn), Cobre (Cu), Molibdeno (Mo), Boro (B) y Cloro (Cl).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s